GrITO
HASTA LOS HUESOS

Hablamos de los huesos. Esa parte del cuerpo escondida debajo de la piel, de los músculos, y de la grasa.
En el momento en el que el cuerpo deja de recibir alimento, el cerebro deja de registrar glucosa y comienza a cansarse. Es como dejar a un coche sin gasolina. Te sientes cansado, mareado y sin ganas de nada. Un tiempo después, si continuas con ese proceso, la grasa de tu cuerpo comienza a disolverse para convertirse en esos nutrientes que has dejado de ingerir. Los huesos empiezan a perder densidad. La piel se encoge. Comienza a notarse tu columna vertebral, tus costillas, tus muñecas… Llegas hasta los huesos.
La anorexia es un trastorno alimenticio del cual se ha hablado mucho en los últimos años. Hay toda clase de películas, información y experiencias que nos han ayudado a comprender que es lo que ocurre en la cabeza de la persona que padece dicha enfermedad. Sin embargo, para estar tan expuestos a ella, no solemos darnos cuenta de que tipos de comentarios pueden llegar a provocarla.
Siempre estamos hablando del poder de las palabras. Hay que tener cuidado con lo que se dice, a quien se lo dices y como se lo dices. Es un discurso que se repite pero que realmente, en el momento de la acción, pocas veces se pone en práctica. En esta sociedad que únicamente acepta los cuerpos heteronormativos y que excluye de forma radical aquellos cuerpos que se salen de la regla, hablamos del poder de las palabras. Como si todos lo conociéramos y fuésemos expertos en el tema.
A pesar de ello, no nos frenamos a la hora de llamar de forma despectiva gorda a una persona que se sale de lo “aceptado”. No nos frenamos a la hora de reírnos, de burlarnos, de compadecernos. No nos frenamos a la hora de hacer comentarios como “Deberías hacer dieta” “Deberías hacer más deporte” “Pesar tanto es perjudicial para tu salud” …En las últimas semanas he llegado a oír que “una persona que pesa más de 50 kilos, está gorda”. ¡QUE TIPO DE CANON DE BELLEZA ES ESE!
No sé si es que la sociedad cada vez tiene menos conocimientos de la anatomía humana o si es que directamente somos gilipollas, pero yo estoy increíblemente asustada. Se mandan mensajes contradictorios a las personas más jóvenes y por lo tanto más influenciables de nuestra sociedad, que son los niños y preadolescentes, que en el momento en el que comienzan a crecer, crecen con ellos inseguridades en torno a su apariencia física que buscan tapar o eliminar para ser aceptados por esta sociedad que es excluyente, gordofoba y no conoce el poder de las palabras.
La broma que puedes hacer hoy, puede matar a una persona mañana. Y esto no es dramatizar una polémica, sino dar a conocer una verdad.
El poder de las palabras puede llevar a alguien hasta los huesos.

Fotografía: Galería de imágenes de Google BYN