GrITO
Mabi Revuelta: Acromática. Una partida inmortal

«Todavía soy una víctima del ajedrez.
Tiene toda la belleza del arte y mucho más.
No puede ser comercializado.
El ajedrez es más puro que
el arte en su posición social»
Marcel Duchamp
El 20 de octubre de 1920 Marcel Duchamp escribió un poema en el que imaginaba un ajedrez de colores. Esta visión fue el inicio de una idea que surgió en la cabeza de la artista plástica contemporánea Mabi Revuelta, que expone su nuevo proyecto, basado en este juego, en la Alhóndiga (Bilbao).
Silencio. Lo primero que se escuchó al entrar en la sala fue la voz de una dulce recepcionista que indicaba donde se situaban las obras más importantes de la artista, el dispensador de gel y la sala final donde se encontraba la clave del proyecto. En esta exposición se entremezclan varios de los géneros artísticos: cine, fotografía, vestuario, escultura, danza, dibujo... Tras cesar la voz, de nuevo silencio. Tan sólo las pisadas de algunos de los espectadores se oían rebotando contra las paredes blancas. El respeto por el arte es lo que se oía al introducirse en la obra. Poco a poco, los colores de los elegantes trajes que representaban a cada figura del ajedrez, comenzaban a contraponerse en el blanco de la infraestructura.
Azúl, amarillo, rojo, verde. Un gran tablero de ajedrez se disponía en medio de la sala. Como si los espectadores pudiesen comenzar una partida y revivir la pasión de la influencia de Mabi, Marcel Duchamp.
El inicio de la exposición comienza con "Apertura”, un espacio dirigido a Naturaleza muerta con perlas negras, una escultura llena de pequeñas perlas negras y diferentes elementos propios de la naturaleza, así cómo granos de café, cabezas de simios y humanos, diferentes alimentos cómo mazorcas u hortalizas. El segundo espacio del proyecto es “Medio juego” que recoge diversas obras que componen la exposición de Acromática, y que rememoran una de las partidas de ajedrez más afamadas de la historia: La Inmortal, disputada en el 1851 entre Adolf Anderssen y Lionel Kieseritzky. Por último “El Fin de la partida” donde se encuentra Línea del tiempo, un resumen de la obra de la artista donde se recogen las cuatro eras del ajedrez, apodadas romántica, científica, hipermoderna y dinámica.
La clave del proyecto se encontraba al final de la sala. Pasando primero por todas las obras de la artista, hasta llegar a un pequeño espacio que contaba con un par de sofás y una gran pantalla situada en el medio. Un ambiente de paz, de infancia recogida en escasos metros cuadrados. Volver al cine. En la pantalla, diferentes personajes ataviados con los trajes confeccionados por la artista. Comienzan a moverse. Con una banda sonora específica para la proyección, los personajes que representaban las diferentes piezas comenzaban a bailar de forma lenta, al compás de la música, representando las características de su propia pieza. El caballo relinchaba, mientras que el alfil se desplazaba despacio de forma diagonal. La reina, con la cabeza alta y una mirada cargada de soberbia flotaba sobre el tablero.
Por un momento, sin pretenderlo, los espectadores se quedan pasmados. La proyección les engancha y contemplan a diferentes personajes que bailan sin un guion especificado. Nadie entiende que es lo que ocurre. No hay una narración, ni una cronología en el movimiento. Sin embargo, los colores, los pasos, la forma, confluye todo en un mismo cuadro, provocando en el espectador un sentimiento de empatía. Un sentimiento de paz.

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La artista plástica contemporánea: Mabi Revuelta

La artista Mabi Revuelta junto a su obra: Acromática. Una partida inmortal.