GrITO
POLARIZACIÓN
ESPAÑOLA: Llegamos a los extremos

Yo también he tenido discusiones con mis abuelos por machistas, transfobos, racistas y resumiendo… antiguos e intolerantes. Pero últimamente me estoy dando cuenta, de que todo vuelve.
Con esto me refiero a que esta intolerancia que caracterizamos de antigua y la relacionamos con aquellas generaciones que ahora van con cachaba o bastón se está volviendo a dar en las generaciones más jóvenes. En nuestras generaciones.
Siempre hablamos de aprender a respetar. Aprender a respetar a toda clase de personas, con toda clase de ideologías y toda clase de valores. Sin embargo, en España se observa una gran polarización que divide a la sociedad siempre en dos grupos.
O de derecha o de izquierdas, o de perros o de gatos, o de niños o de mascotas, o cristianos o ateos, o feministas o machistas. A partir de ahora, todos pertenecemos a un grupo u a otro. Eso de “El respeto hacia el compañero” ha ido desapareciendo. Porque, si no eres de derechas, debes llamarles fachas, y si no eres de izquierdas, deberías llamarles rojos o comunistas. Si eres de gatos, deberías odiar a los perros y si eres de perros, no te fíes de un gato. Si tienes mascota no puedes tener hijos, y deberías reírte de aquellas personas que han optado por dedicar su vida a sus descendientes; y si tienes hijos, pues lógicamente no tienes mascotas.
¿Desde cuando ha desaparecido el centro? Ya no pueden gustarte varias cosas. Ya no puedes mantenerte neutral. Ya no puedes mezclar en la misma taza nesquik y colacao.
Vamos de generación moderna, de tolerantes, repartiendo mensajes de amor al prójimo, luchando por la integración de todos los miembros de la sociedad, pero luego, de puertas hacia dentro (y muchas veces hacia afuera) nos estamos convirtiendo en los más intolerantes.
Y cuando en un futuro vayamos con cachaba o bastón y venga nuestro nieto con su pareja del brazo y esta hable de lo mucho que le gusta la tauromaquia, como apoya a un partido de derechas y como se alimenta tres días a la semana de carne, seremos incapaces de mantenernos erguidos y ser tolerantes.
Y estaremos repitiendo la misma historia, porque todo vuelve.
Oihana LÓPEZ

Fotografía: Galería de imágenes de Google BYN